martes, 9 de septiembre de 2008

¡Extra! ¡Extra!

Acabo de recibir información fidedigna dándome a conocer de una gran exposición que se llevará a cabo durante los próximos días en la Cd. de México. Les cuento para que aparten sus boletos en cuanto salgan a la venta en los próximos días.

En el Antiguo Colegio de San Ildefonso, tan sólo por unos días (debido a la fragilidad de las piezas exhibidas) se mostrarán, por única ocasión, dos (sí, leyeron bien, dos) piezas sin parangón. ¿Nadie había oído nada al respecto? Bueno, pues les informo. Las piezas, por si aún no lo imaginaban, son nada menos y nada más: ¡la mismísima pata de caballo en salmuera junto con la mano de Obregón! Sí, la pata que representa el .3 de caballo que no murió durante la inundación que dejó sin vida a 552.7 caballos hace unas semanas podrán admirarla ahí. Después de esa corta temporada emigrarán a diversos países, mas es improbable que vuelva a México. ¡No la dejen pasar!

Después de este informe casi confidencial, volveré en los próximos días a comentar sobre vinos y chelas y la vida ensenadense.

Por cierto, me inscribí a un curso de cata. Ya había tomado uno, pero para reafirmar conocimientos y descubrir algo nuevo por ahí quizá. Ayer fue el primer día, hoy y mañana serán el resto de las clases. Estuvo divertido PERO, lo que realmente marca la diferencia es que están ahí un par de hijas de un par de vinicultores de la región... Psssssss... Ya con eso vale la pena. Tal vez ya me quede a vivir por acá, todo depende de lo que me ofrezcan esas mujeres, jaja.

domingo, 7 de septiembre de 2008

San Diego

Debo decir que San Diego fue una muy grata sorpresa. No esperaba que hubiera mucho más que el zoológico y sea world. El Balboa Park es algo precioso, un parque construido por los españoles que fue decretado, desde un principio, área recreativa, por lo que permaneció como un gran parque cultural y recreativo. Muchos de los edificios que ahí se encuentran son ahora museos y hay una réplica de The Globe, el antiguo teatro londinense. En el centro, el Gaslamp Quarter es la zona de restaurantes, bares y cafés. El malecón está infinitamente mejor aprovechado que el de Ensenada (por compararlo con mi hogar actual). El USS Midway, un portaaviones que fue convertido en museo... inmenso y muy interesante.

Algunos pueblos alrededor también son muy bonitos. Encinitas es el mejor ejemplo. Son como dos calles, pero la calle principal está muy bonita y llena de cafecitos y un par de wine bars que, sinceramente, no esperaba en ese pueblo tan pequeño. Grandes vinos los que manejaban ahí.

Ya entrados en el tema de los alcoholes, una breve reseña de los vinos y cervezas del lugar. Vinos sólo probé dos, en Encinitas de hecho: un Pinot Noir del Russian River (reconocido como uno de los mejores valles para cosechar Pinot Noir por ser más fresco que el resto de CA) y un Zinfandel de un productor local. El primero estaba delicioso, el segundo estaba bueno a secas. Una ensalada de pechuga de pato y un plato de quesos buenísimos.

Las cervezas... Funciona como cuando uno va solo a comer a un restaurante y se le antojan tantas cosas que no puede decidir. Es mejor ir acompañado para poder compartir platos distintos. Grandes cervezas en barril y en botella... En México ya quisiéramos tener algunas de esas botellas y acá tienen cientos de ellas en barril. Un bar con 115 barriles distintos fue mi primer acercamiento a la cerveza en esta ciudad.

Fui al tour de la cervecería Stone. Gran lugar. Nunca lo imaginé así. Tienen un restaurante con platos un tanto extrafalarios (lo que me dijeron fue: si la gente viene aquí a pedir cervezas especiales, ¿por qué la comida no lo sería?): hamburguesa de búfalo, taboule de cebada malteada y, más tarde, mac & cheese con cerveza fue lo que yo comí. Digo "más tarde" porque me quedé ahí un largo rato dado que los miércoles proyectan películas en una pantalla en el jardín... No recuerdo el nombre de la película, pero sumamente divertida.

Gran viaje. Grandes lugares. Grandes vinos. Grandes cervezas.

martes, 2 de septiembre de 2008

Para los quejosos...

El viernes fui a un club de vinos llamado Tanino. Se encuentra justo a la orilla del mar, en un lugar muy bonito, desde donde puede verse el atardecer y escuchar las olas reventando contra las piedras (hay piedras "de río" en la orilla, por lo que se escucha como un palo de lluvia). Cada viernes hacen un evento donde una vinícola presenta sus vinos y un restaurante prepara platillos para maridarlos. Casi en todo evento se encuentra uno a las mismas personas, al mismo círculo de productores y gente del medio... Ese día le tocó a Viñas Pijoan y al restaurante Manzanilla, por lo que el vino y la comida fueron estupendas. La presentación de Pau Pijoan fue divertidísima, es un hombre muy simpático, aunque se dice que se enoja mucho también. La música también fue un perfecto acompañamiento para el evento y el lugar.

El sábado tocó la clase de fermentación. Dado que nunca había oído ni leído al respecto fue muy interesante.

El domingo fui con unos cuates a ver unos viñedos donde quizá compre uva. Medio descuidados, lo cual le brinda algunos beneficios y también le resta puntos... Después de eso fuimos a La Cava de Marcelo, la primera cava de quesos en latinoamérica. Apenas la terminó hace unos meses, por lo que apenas tiene pocos quesos añejandose. La mayor parte de su producción se queda como queso fresco, pero poco a poco ira rellenando la cava con capacidad para 10 mil quesos. Padrísimo lugar y unos quesos bastante ricos. Unos ostiones ahumados (de los auténticos, no de latita) con ese queso y espinaca y unos portobellos con queso... buenísimos.

Ahora, en este momento, salgo a San Diego. Fuera del zoológico, sea world y las microcervecerías no sé qué más haya... Quizá tendré que ir de shopping para quemar tiempo, jaja. Vuelvo el viernes. Ya les contaré.

jueves, 28 de agosto de 2008

Días Cerrados

El domingo ire a La Cava de Marcelo. Marcelo es un productor de quesos, pero no cualquier queso: los quesos Ramonetti. Ésta es la primera cava de quesos (y creo que aún la única) en Latinoamérica. Un espacio diseñado especialmente para añejar los quesos. He probado algunos quesos muy buenos estando acá, aunque desconozco si eran Ramonetti o no, dado que algunos de aquellos que hacen vino usan sus cavas para guardar sus propios quesos.

Antes de eso ire a un lugar llamado Ejido Uruapan. ¿Para qué? Pues resulta que sí conseguí quien me venda grenache, entonces ire a ver los viñedos y a probar un poco del vino que produce este hombre para ver los aromas y las notas que puede dar esta uva.

La próxima semana creo que ire a San Diego. Nunca he ido, entonces ire a conocer y a probar algunas grandes cervezas que hay por allá. Aún no estoy seguro si eso será esta semana que viene o hasta la otra, pero ire de lunes a jueves. Si alguien necesita algo... No les garantizo buscarlo y comprarlo, pero pueden pedir.

¿Mañana? Mañana en la mañana creo que ire a las playas de Eréndira. Vi una foto y se ven bastante chidas, playas entre acantilados y esteros.

El sábado es mi segunda clase. Sumamente divertida la anterior. Ahora, supongo, será más divertido dado que comenzaremos a ver la vinificación.

lunes, 25 de agosto de 2008

Emprenderé un viaje de más de 18 horas en barco (más de 18 de ida y más de 18 de regreso) para visitar la Isla Guadalupe. Ahí me sumergiré en una jaula para ver, como en la foto, al tiburón blanco. Si no vuelvo a escribir aquí es que el tiburón logró abrir esa lata vieja...

Tesoros de Ensenada 2

Hoy fui, de nuevo, a La Guerrerense. Ahora llegué más trempano: la una es buena hora. Ya había bastante gente, pero aún alcancé pepino de mar... Sí, yo también temí al principio pero, si es lo primero que se acaba, definitivamente tenía que probarlo.

Preparado en ceviche, termina cortado en pedacitos, pareciendo caracoles de panteón fuera de su concha. De consistencia un tanto gelatinosa. La verdad, la verdad... no tiene mucho sabor. No sé por qué les gusta tanto. En teoría - digo en teoría pues me lo dijo el señor que cobra ahí - no hay mucho pues los japoneses se lo llevan todo. Ya lo probé. No está mal mas no lo recomiendo mucho.

10 pesos la tostada. Les digo que es casi como ir a los Chupas. Mi favorita, indudablemente, la de erizo. Al estar cocinado con cebolla, jitomate y diversas cosas más, pierde ese sabor extra-fuerte del erizo. Por desgracia no había abulón. Caracol está bien también, "choro" (mejillón) no está mal mas no está así-como-quien-dice deliciosísimo. Las almejas también son muuuy buenas. Puede uno pedir estas últimas en ceviche o preparadas en su concha. Normalmente sirven esas almejas blancas enormes que son características de acá llamadas algo así como Pismo.

¡Lo olvidaba! Hoy comenzó a llover (duró como 3 minutos) y me refugié en Muelle Tres, un restaurante hermano del Manzanilla, pero más informal, de mariscos y frente al malecón. Me senté a beber una copa de vino blanco en lo que pasaba la lluvia. Me enseñaron algo... inusual, digamos. La Chiluda. Pues yo no sabía qué era, entonces me la enseñaron. Es como una almeja, con la única particularidad que, fuera de la concha, tiene adherida una gran trompa, por lo que también se le conoce como "almeja trompa de elefante". También se exporta en mayor medida a Asia, aunque en México no es muy conocida. Busquen una foto pa' que no se queden con la duda.

Esas son otras de las sorpresas que brinda el mar en esta zona.