viernes, 7 de diciembre de 2007

PETRUS

Éste es el vino que bebí la noche del miércoles gracias a la gentileza de mi tío. Fui con él a cenar a un lugar llamado Bistro Estoril, en Santa Fé, y llevó con él esta botella. Maravilloso. Un Petrus 1986 no podía (o no debía) ser de otra manera. En su cúspide creo yo.

El restaurante bastante bien también. Un plato de jamón serrano de bellota, una crema de huauzontles con chile pasilla y un rollo de ternera en salsa de mostaza de grano (¿no toda la mostaza es de grano?). Absolutamente delicioso.

Una noche excepcional, sin duda. Lástima que fue el pretexto para una plática que se había venido postergando. En fin, comer y beber caen bien bajo cualquier circunstancia.

martes, 4 de diciembre de 2007

Villamelón

Alguien preguntó qué es un villamelón. Bueno, pues aunque no soy un experto en el tema (sería un villamelón al pretenderlo) intentaré explicarlo.

Un villamelón es aquel que asiste a las corridas de toros sin saber absolutamente nada sobre la tauromaquia y pretende hacerlo. Se cree un experto sin tener idea de lo que sucede, de lo que debe aplaudirse y lo que no lo amerita. Eso es todo. PERO... como siempre, existe un pero.

El término se ha empleado de manera equívoca para otros deportes. Como siempre, las palabras terminan deformándose. Ahora, incluso, se usa, no sólo para aquel que asiste a un deporte cualquiera y se finge un experto, sino, al parecer, también para referirse a quien disfruta de un deporte sin pretenderse experto (lo cual lo exime de ser un villamelón) pero tiene cosas mejores que hacer que dedicarle su vida a ello. Si faltas a un partido ya no eres digno de llamarte aficionado. Me pregunto si uno debe asistir cada fin de semana a misa para declararse creyente. Creo que México perdería su jerarquía católica.

He ahí una explicación de lo que significa aquella palabra. Quizá alguien me corrija en algunos detalles. Bienvenida la crítica a algo en que, de antemano, me declaré inexperto. Disfruten de cualquier afición a su manera, con humildad, sin temor a ser tachados de "villamelones".

lunes, 26 de noviembre de 2007

Se venden pájaros y artesanía

Ya Isabel dio una breve reseña de nuestro viaje a Cuetzalan (Quetzalan anteriormente). Me parece una síntesis breve e incompleta de lo que allá hicimos, pero admiro a Isabel por su gran esfuerzo. (Ya ven que no se le dan muy bien algunas cosas, no la juzguen.)

Algo que faltó en su reseña fueron algunas frases folklóricas de la sierra norte de Puebla (no sé de dónde sacó Isabel que es tres veces heroica. yo sólo le conozco una. si puedes aclarar, Isabel... por favor). La primera de ellas es la que da título a este post. A media carretera, llena de neblina y curva tras curva, apareció ese letrero: "Se venden pájaros y artesanía". ¿Qué rayos tiene que ver una con la otra? No lo sé. Si alguien tiene conocimiento al respecto, que me lo diga. Supongo que es una forma de diversificar el riesgo de los "micro-changarros".

Una segunda la escuchamos caminando por las calles de Cuetzalan. Comiendo nuestro delicioso pan (creo que era "pan corriente" en esa ocasión, no del fino) escuchamos a un niño decirle a sus amigos: "Imagínatelo, todo mugroso y que llegue un día a ser un gran licenciado como Don Benito Juárez". Para quien dice que el Benemérito de las Américas ya fue desplazado... he ahí evidencia de que no es así. Es tiernamente admirado hasta nuestros días.

No recuerdo, por el momento, alguna otra frase. Sólo queda exponer mi tristeza y enojo al ver a una buena cantidad de mujeres vendiendo los mismos artículos, una y otra vez, todo el día, todos los días: rebosos, bufandas, tortilleros, mantelitos... ¿Por qué alguien no les dice que si todas hacen lo mismo no resulta redituable? Mucho menos en una época del año en que los únicos turistas somos I y yo.

He ahí plasmada la ineficacia del sistema. La falta de proyectos productivos funcionales. Quizá por eso sea que la comunidad cuetzalteca quiera llevar a cabo un "juicio popular" contra el presidente municipal saliente... un panista. JA.

Blogs

Al cierre de la segunda encuesta de este blog (con un increíble record de 99 votos), hemos obtenido un ganador como su blog favorito.

Tras la eliminación de El Marciano, Laberintos y Patolín y la Gordis debida a claras irregularidades en su patrón de voto, el ganador indiscutible es el siguiente:

INFIERNOS DEL PENSAMIENTO

En segundo lugar aparece la señorita Zapata con su Gourmet Garage. Un digno contendiente. Felicitaciones.

Al resto... Cuánto lo siento. Sigan haciendo su mejor esfuerzo hasta la segunda edición de la votación patrocinada por éste, su blog.

martes, 20 de noviembre de 2007

Tránsito (2)

El día de hoy, en una clase de opinión pública con un destacado profesor, se revivió una discusión que estuvo de moda hace algún tiempo. ¿Fue el segundo piso del periférico una buena política pública? Para muchos no. ¿Por qué? Porque ese dinero podía invertirse en algo más útil para el transporte urbano como líneas de metro. No me queda del todo claro cuántos kilómetros de túneles de metro podrían construirse con ese dinero; pero, es cierto que hacen falta otras soluciones de largo plazo.

A mí, sin embargo, me pareció una buena opción. Si no la mejor, al menos buena. Algo tenía que hacerse al corto plazo. Las líneas de metro tardarían, según yo, mucho más tiempo (imaginen excavar en una ciudad como ésta). Claro que el segundo piso, per se, no resuelve nada. Es una medida que debe ser complementada con obras de mayor alcance.

Mi punto no es (o no era originalmente) defender el segundo piso. Lo que me resulta absurdo es que se critique la construcción de obras de este estilo porque van dirigidas a los automovilistas y no a quien más necesita ser atendido y que se promueva el uso de tarjetas de crédito y débito rifando autos. Boletazo, bancos, tiendas... ¡todos regalan coches! Como si nos hicieran falta.

¿Por qué no mejor regalan el equivalente en vales de despensa, viajes al extranjero (sin regreso) o boletos de metro?

domingo, 18 de noviembre de 2007

El Pasado

Originalmente dije que estaba buena pero que no me había gustado. Creo que no es del todo así. Me gustó, sí, pero me perturbó demasiado. Tener a una loca "enamorada" tras de ti de esa manera por toda la vida resulta, casi, en una película de terror. El final, sin duda, no me gustó. No podía tener otro final probablemente; pero, aún sabiéndolo, no me gustó.