jueves, 1 de mayo de 2008

Ayer, 30 de abril, por la mañana fui al festejo del día del niño del kinder de mi sobrina. Los papás y las maestras organizaron una representación de actos de circo, ya saben: payasos, domador de leones, mago... Lo que hay en un circo, pues. Me pareció un buen detalle. Hacer el ridículo por divertir a tu hijo y sus amigos es, me parece, un regalo original y sincero.

El punto del post no es ese... Me sorprendió que, antes de empezar, las maestras comenzaron a gritar, dentro del salón donde se arreglaban, el clásico grito de "Sí se puede. Sí se puede.". ¿Alguien me puede explicar por qué los mexicanos adoptamos ese grito de guerra para cualquier actividad, por insignificante que sea? ¿Sí se puede qué? Es absurdo. Claro que se puede, sólo se tiene que hacer y punto... Que poco imaginativos y ridículos somos. He dicho.

martes, 29 de abril de 2008

Alcohólicos

Chiale... Buscando algunas características y propiedades del aceite de oliva me topé con una página de remedios caseros para todo tipo de males. De los pocos que vi con detenimiento fue el siguiente:

Alcoholismo:
RANAS
Coger 4 ranas comunes y ponerlas a macerar, durante 24 horas, en un recipiente con la bebida preferida de la persona que tiene problemas con el alcohol (vino, ginebra, whisky,...). Retirar las ranas e introducir el líquido en su correspondiente botella para que el alcohólico no se percate de la “manipulación” que hemos llevado a cabo. El secreto del buen funcionamiento de este remedio residen en el hecho de que las ranas segregan una sustancia que, aunque no produce ninguna variación ni en el sabor ni en el color de la bebida, provoca malestar y náuseas en la persona que ingiere la solución, quitándole las ganas de beber.

Como si el beber mismo no causara malestar y náuseas... Si por sí mismos no le afectan al alcohólico, ¿por qué cambiaría cuando son causados por las ranas? Además, me niego a pensar que no altera el sabor del alcohol. Pinche paladar desensibilizado del que escribió esto...

lunes, 28 de abril de 2008

Ya que andamos en esto de crudas morales y demás, ahi les va un video de una canción que descubrí hace tiempo y que, debo aceptar, me resulta muy simpática. Sé que seré objeto de críticas por un lado y de apoyo por otro, jaja, pero lo vale. Se llama "To all girls I fucked before" pero, cuando estaba buscando el video, me di cuenta que es mejor conocida como "El corrido de las mujeres". Es de un señor llamado Armando Palomas... Quéjense con él, no conmigo.

domingo, 27 de abril de 2008

Hace tiempo no despertaba con cruda moral. Hoy fue así... ¿Cuál es el equivalente a los chilaquiles para este tipo de mal? Puedo pensar, fácilmente, en el equivalente a la chela, mas no en aquel a las tortillas fritas salseadas...

Hagan caso omiso de la publicidad en la imagen... Fue la primera foto de unos chilaquiles que encontré.

miércoles, 23 de abril de 2008

Zigeunerweisen (Gypsy Airs)

Éste es un ejemplo de por qué el violín puede cautivarme...

Jenufa

Anoche asistí de nuevo a Bellas Artes. Esta vez a presenciar la ópera Jenufa de Leos Janácek. Se trata de una ópera moderna (estrenada en 1904) que tardó 10 años en ser terminada por el compositor checo más importante del siglo XX. Es la historia de Jenufa, mujer que pretende casarse con un hombre a quien su madrastra desprecia y de quien su hermanastro, enamorado de ella, intenta apartarla desfigurándole la cara. El primer hombre decide no casarse con ella una vez que ella se encuentra embarazada. Su madre se deshace del bebé en el frío invierno checo fingiendo que éste había muerto mientras Jenufa dormía, todo por intentar "salvarla de la deshonra". Vienen los preparativos para la boda con el hermanastro hasta que, cerca de la fecha de la boda, un bebé es descubierto en el hielo ya frágil...

Quizá la historia no suene tan atractiva (en parte porque me dio flojera detallar más), pero fue bastante entretenida. La música es fantástica y el canto, aunque no entiendo nada de checo, responde magistralmente a la melodicidad. El escenario estuvo a cargo de un artista visual, por lo que fue algo un tanto experimental, montaje + video... Interesante.

Esta vez tuve un mejor lugar, un piso abajo que la vez anterior que tanto me quejé. Mucho mejor el sonido (aunque no lo deseado) aunque el mismo calor insoportable. Y sí, sí tengo otra queja: es Bellas Artes, podrían vender cosas mejores que cabrito reposado, bacardi blanco y añejo en los mini-bares de los intermedios...

Eso me recuerda que antes del evento visité el Riedel Wine Bar del hotel Sheraton. Tomé una copa de Kerubiel acompañando una ensalada de arúgula, queso brie, portobello y aguacate. Puedo recomendarlo para alguna ocasión que tengan que perder el tiempo por esos rumbos...