miércoles, 13 de agosto de 2008

Ayer asistí a la Noche de Cofradía. Se trata de un concurso de maridajes (vino+comida) en el muelle de cruceros de Ensenada. No tenía boleto, estaban agotados, tuve que ir a ver si a alguien le sobraba uno. Por suerte conseguí uno bastante rapidamente.

Unas 20 carpas donde servían un chorrito de vino junto con una prueba de lo que tenían preparado para acompañarlo. Algunas eran bastante sutiles (prefiero los maridajes de contraste) pero había dos o tres bastante buenos. Varios vinos no tienen producción suficiente para salir de Ensenada y algunos incluso no se consiguen en Ensenada misma si no únicamente por medio de sus productores. Algunos de estos vinos inaccesibles en el D.F. son maravillosos. Uno, de nombre La Llave, producido por el mismo enólogo de Chateau Camou me gustó mucho.

Supongo que fue en este evento donde perdí mi celular, por lo que les pido me manden un mail con su nombre y sus teléfonos (celular y casa).

sábado, 9 de agosto de 2008

Tesoros de Ensenada

Próximamente: Los Chupas vs. La Guerrerense. Tacos "de Chupa" contra tostadas y ceviches de erizo, abulón, pepino de mar, pescado, camarón, almeja, mejillones...

Ayer fui a Jazz en el Mogor. Gran jazz y grandes vinos. Empanadas "mediterraneas" fabulosas... Hoy iba a L.A. Cetto, pero mi auto está en el taller y no tengo cómo llegar hasta allá. Ni modo, me quedaré sin escuchar a Iraida Noriega. Espero conseguir boleto de última hora (tendré que acudir a la reventa ese día) para el concurridísimo evento de la cofradía el martes. Lo mismi para el concurso de paellas del próximo domingo. Quizá entre como chalán carga-leña-sirve-vino a éste último.

viernes, 8 de agosto de 2008

Ensenada en dos días reflejada en dos minutos

Mucho que contar, muy poco tiempo por ahora... Ensenada, objetivamente, fea... pero maravillosa. La gente es amable, es bastante tranquilo, aunque se bifurca en dos Ensenadas: la cotidiana y la "sofisticada". El mundo gastronómico y vinícola no permea a toda la ciudad, permanece un poco oculto y es sólo para un grupo, por lo que he visto... El evento de ayer fue magnífico, un hotelito boutique en una colina del valle... Mucha comida del chef más famoso de Ensenada, mucho vino, mucho todo. Prueben, creo que sí llegan al D.F., los siguientes vinos: Coco (rosado, muy refrescante), Norte 32, Amaro (ese quizá no llegue pues es producción limitada para un particular)... Ícaro, sin duda, pero es es el más caro de la casa. Todos de Sinergi-vt (Sinergia). Antier conocí, en el Manzanilla, azarosamente ¡a Robert Parker (creo, porque se llama de otra manera)! Quien sepa quién es comprenderá mi emoción y la sorpresa de haberlo conocido en este rincón perdido del mundo. Hoy tengo concierto de Jazz en el Rancho el Mogor, de los vinos Mogor Badan. Lo malo es que no puedo beber mucho pues del valle para acá debo manejar en terracería vertiginosa y en carretera... Sólo un par de copas Isabel, lo prometo.

En fin, todo esto y más en un futuro...

martes, 5 de agosto de 2008

Dolly

Gracias a esa maldita tormenta tropical que nos pasó por arriba no pudimos ir a ver al tiburón ballena. Llegamos a Holbox y, justo en el momento en que desembarcamos, nos avisaron que el puerto se cerraría por, al menos, dos días. ¿Qué hacer: regresar a tierra firme y manejar otras tres horas de vuelta a Cancún o quedarnos ahí, encerrados en el hotel? Si regresabamos por carretera, seguramente, nos tocaría la tormenta a lo largo y ancho de la carretera. Decidimos (decidí, pues yo iba manejando) quedarnos. La lluvia no estuvo tan terrible como imaginamos, entonces pudimos correr en momentos estratégicos a comer algo, a un cafecito y de vuelta al hotel. Las calles de arena estaban, eso sí, enteramente encharcadas, por no decir inundadas. Por la noche incluso tuvimos tiempo suficiente de fumar un puro en la playa.

La mañana siguiente no estuvo tan mal. Pudimos nadar un rato en el mar con bastante sol. Pasado el medio día decidí que era hora de cruzar para emprender nuestro camino de regreso. Ya que todo indicaba que, al día siguiente, permanecería cerrado el puerto para salir a mar abierto, no tenía caso quedarnos. Encontramos un atajo carretero hacia Cancún, por lo que hicimos dos horas en lugar de tres. Al entrar en Cancún nos tocó un aguacero de aquellos... donde no se puede ver ni los limpiaparabrisas. ¡Vaya sorpresa que nos llevamos al enterarnos que, en el hotel de Cancún, no habían permitido a los huespedes salir de sus cuartos y no había parado de llover hasta el momento en que llegamos! Nosotros quejándonos de Holbox...

Varias personas, incluidos mi tío y mi hermana, nos llamaron preocupados porque, supuestamente, en los noticieros se decía que Holbox había sido desalojado. Puras patrañas, como siempre en los malditos noticiarios. Que suerte que huímos de Cancún esos dos días. Al menos pudimos salir de nuestro cuarto y nadar un rato...

Así las cosas, me voy a Ensenada.

viernes, 18 de julio de 2008

Hoy fui a ver Batman... No comentaré nada hasta que todos la vean. Bueno, ya, ¿a quién engaño? Peliculón. El Guasón (nombre ridículo para The Joker) se lleva las palmas. El mejor personaje que veo hace mucho tiempo. No es de extrañar que, desafortunadamente, Heath Ledger haya terminado sus días realmente loco y exaltado... Quien no haya hecho todo lo posible por verla ya, tiene que hacerlo...

Por otro lado, mañana me retiro a vacacionar a las ruidosas playas cancunenses. Estaré fuera dos semanas, por lo que dudo comentar con frecuencia en este medio. Para despedirme, probé una Taddy Porter, nombrada por Michael Jackson (the beerhunter) como una de las mejores cervezas del mundo. Creo que no es una de las mejores mejores cervezas del mundo hoy en día (quizá hace una década lo fuera), pero es muy buena sin duda. Me atrevería a decir, no sin algo de temor, que me gusta más la London Porter que la Taddy Porter. La Taddy (abreviatura de cariño para Tadcaster, lugar donde Samuel Smith fabrica sus cervezas) tiene aromas a tarta de frutas (ya saben, pan recién horneado y manzanas principalmente) y un poco de café y sus sabores son de dátiles y frutas principalmente, aunque con el sabor marcado de las maltas oscuras. Su cuerpo medio fue parte de lo que me decepcionó, esperaba algo un poquitito más denso, pero tiene suficientes resinas del lúpulo, algo florales quizá. Rica y grande pero no maravillosa, salvo mejor opinión...

jueves, 17 de julio de 2008

Cucapá

Acabo de probar la mejor cerveza mexicana de la actualidad: el Barley Wine de Cucapá. No tiene gran competencia pero, sin duda, es la mejor. Fácil de conseguir, sólo entren a The Beer Box (www.thebeerbox.com.mx) y ahí la tienen. Quizá me asocie con esta página para distribuir en exclusiva las cervezas Rogue, por lo que deben ir conociéndola. Gerardo y Pilar, los dueños, son unos tipazos, interesados en promover la cultura de la cerveza y no únicamente en vender por vender.

De color caoba rojizo y casi sin corona. Huele a dátiles e higos y a caramelo. Sabe sumamente dulce debido a las maltas y a que probablemente usen caramelo para la fermentación (eso contribuye al 10% de alcohol que tiene). Bien balanceada, un poco de alcohol en el fondo que da una leve sensación de calor. El final sigue siendo dulce aunque se mezcla con un sabor ligeramente amargo a lúpulo.

No he probado otro Barley Wine con el cual compararlo, pero es una buena cerveza más del tipo navideño. Aplausos a los pocos mexicanos que se aventuran a crear cerveza buena.