jueves, 1 de noviembre de 2007

Dos Pájaros de un Tiro

Ayer asistí al tan prometedor concierto de Serrat y Sabina. Debo aceptar que, pese a mis reservas ante los conciertos en general, cumplió con sus expectativas. Magnífico concierto. Pese a quien le pese, Sabina se llevó el evento. Las canciones de Serrat cantadas por Sabina ganan mucho peso y las canciones de Sabina cantadas por Serrat lo pierden (una especie de juego de suma cero). Uno de los conciertos a los que más ha valido la pena asistir.

Quizá se quedaron con la duda sobre mis reservas ante los conciertos. Bueno, pues me parecen, de cierto modo, un acto de exhibicionismo. Existen las grabaciones en discos, ¿por qué dar un concierto? Esto aplica, sobre todo, a aquellos cantantes que se dedican a cantar las mismas versiones del disco. ¿Pagamos por escuchar el disco en vivo? Un concierto debe traer consigo algo más. Ejemplos: debe permitir bailar, debe permitir un slam, debe contagiar la pasión que transmiten esos gordos que tocan los platillos en un concierto de música clásica... algo. Por eso decidí no asistir a los conciertos de Héroes y de Soda. No hay canciones nuevas y dudo que valga mucho la pena. El "chou" podría valer la pena, pero no soy mucho de "chous".

Cabe reiterar que el de ayer valió la pena: versiones muy buenas de la mayoría de las canciones y la interacción entre dos españoletes de gran talla. Muy divertido.

martes, 30 de octubre de 2007

Sobre Manzanas y otras Frutas

El día de hoy he decidido manifestar mi enojo por algo que, seguramente, todos ustedes han notado y probablemente compartan.

Uno llega jovial, caminando (o haciendo paso feliz), al tianguis, mercado, super, tienda de abarrotes, tienda de conveniencia, etc., etc., etc. Objetivo: fruta.

Aquí viene a colación mi primera molestia. ¿Por qué en este país no se consigue por ningún lado ese tipo de manzana llamado Pink Lady? Es, como su nombre lo indica, una manzana rosa de dulzor inigualable... Mmmmhhh.... Londres, ciudad que no se caracteriza por su amplia variedad en frutas, la dio a conocer a mi persona y provocó cierto amor inmediato.

Ahora, dejando eso de lado... México sí se caracteriza por una inmensa variedad en frutas; pero, todas ellas tienen algo en común. ¡Todas tienen una maldita estampita! ¿Por qué rayos debemos desperdiciar estampitas en cada una de las peras, manzanas, plátanos y papayas que consumimos? Un gasto absurdo de plástico (o cualquiera que sea el material de dichas estampitas) y de tiempo para quitarle la estampita. Uno puede decir: "Bueno, pero recuerdas, inconcientemente, la marca"... ¡Claro que no! Yo, al menos, la despego y la tiro. La próxima vez que vaya a comprar fruta no ire a buscar tal o cual marca, sólo me fijaré si está buena o no.

¿Quién tendría tan brillante idea?

domingo, 28 de octubre de 2007

Territorios Bárbaros

En fechas recientes he realizado, muy a mi pesar, una serie de visitas regulares a las tierras bárbaras del norte. Controversial o no, el disgusto con mis visitas (y más que nada con su frecuencia) a ese lado oscuro del área metropolitana es un hecho.

Me he percatado, como quizá muchos de ustedes lo hayan hecho ya, de la inmensa concentración de plazas, bazares y centros comerciales que existe en dicha zona. Mundo E, Plaza Satélite, La Cúspide, Bazar Lomas Verdes y una infinidad de pequeños centros comerciales con tiendas poco atractivas. ¿Por qué hay tal densidad comercial?

Bueno, sí, es una zona relativamente nueva y desarrollada principalmente como zona industrial y comercial. Eso podría decirlo todo; pero, uno se pregunta: ¿a dónde se dirige la gente en las tardes o fines de semana cuando quiere ir a tomar un café o a platicar?

Comienza a notarse entonces la ausencia de parte de la vida a la que, al menos los sureños, estamos acostumbrados. ¿Dónde quedan las plazas como Coyoacán o San Jacinto? Colonias como la Condesa, la Roma o el Centro donde aún se puede (con algo de suerte) caminar. ¡No tienen un Jarocho donde pedir un "¡Moooka doblee!"! ¿No hay nada digno de colocarse en museos en esos páramos?

Luego nos preguntamos por qué nos invaden... Con tales carencias, cualquiera tendría que frecuentar territorios vecinos. Por eso (y sólo por eso) sean bienvenidos mis amigos (y visitantes frecuentes) de esas latitudes.

jueves, 25 de octubre de 2007

Disculpa

Pido (u otorgo) (nunca he terminado de entender si se pide o se otorga una disculpa) una disculpa por la larga sequía de este blog. He atravesado por tempestades cibernéticas bastante siniestras. Todo culpa de un visitante a un blog gourmet que recomendaba una página de películas donde uno debía bajar un codecs... Mi fondo de pantalla se convirtió en un fondo rojo con un símbolo radioactivo bastante intimidante que decía que mi computadora estaba infectada y que debía bajar un programa especial... Aparecían numerosas ventanas del ecsplorer que me señalaban dónde debía yo bajar dicho programa... Un sinfín de ventanitas de "windows" que señalaban la potencial infección y que también me guiaban a bajar un programa... Total, después de analizar mi computadora unas 253 veces, decidí que lo más fácil era restaurar mi computadora al formato de un día pretérito... Funcionó. No sé qué de todo fue lo que funcionó, pero ya está de vuelta a la normalidad. Lo que ahora no funciona es mi @&$### impresora. Pero esa es otra historia que no incumbe a este blog... Además, me encuentro en uno de esos periodos de la vida en que uno siente y sabe que tiene un chinguísimo de cosas que hacer, pero que, como tiene otras cosas que hacer, no hace nada... Procuraré ya hacer algo. Procuraré que ese algo, al menos, sea postear.

domingo, 14 de octubre de 2007

Indignante

Estoy de acuerdo con el derecho de réplica; pero, de eso a la crítica burlona hay un enorme abismo... Me sorprende que se haya transmitido en una cadena como CNN. A ver qué opinan.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Verificentro

Hoy por la mañana fui, a su debido tiempo, al verificentro que, por suerte, se encuentra cerca de mi casa. Había una fila no demasiado abultada y el tiempo de espera que aparecía en la pantalla era de 07 minutos. Comencé a desconfiar. Si cada coche se lleva al menos unos 3 minutos (viéndonos benévolos con la eficiencia del lugar) no podían ser menos de 12 ó 15 minutos de espera... En fin. Esperé.

Diez minutos después ninguna de las dos filas había avanzado más de dos metros, lo cual no representa ni el largo de un auto. Alcanzaba ya a ver los requisitos (pongan atención): tarjeta de circulación en original y copia, constancia de la verificación anterior y... algún otro papel que no recuerdo. Evidentemente no llevaba copia de mi tarjeta de circulación, por lo que decidí usar ese pretexto para ahorrarme las dos horas que estaría formado.

¿Por qué rayos necesita uno llevar toda esa documentación? ¿No pueden crear un registro de quienes verificaron hace seis meses, un año o dos años su coche? No creo que sea tan difícil. ¿Por qué no digitalizan las tarjetas de circulación? Creo que sería más eficiente llegar, mostrar algún documento único y que todos los datos aparecieran mágicamente en una plataforma digital. Si le simplificaría la vida a todos (porque podría incluso incluir la información de multas, robos y etcéteras de un auto), ¿por qué ching@os no lo hace nadie?

Esa fue mi reflexión de hoy... La economía política lo es todo.