viernes, 10 de octubre de 2008

Miércoles 22

Después de pelearme media hora con el control remoto de la alarma de mi coche estoy de vuelta en mi casa... Por más que picaba el botón, me paraba de cabeza, le pegaba al cofre y lamía la banqueta no quería quitarse la alarma. Abrí el coche con la llave, se botó la alarma y no arrancaba... ¿La pila? Pues ya estaba todo cerrado, entonces no había mucho que hacer. Abrí el control, hice un par de malabares y, finalmente, abrió. Corrimos a subirnos y a arrancar el coche antes de que volviera a cerrarse y quedáramos atascados.

Todo esto después de una indigestión en un restaurante llamado Haliotis. ¿Qué quiere decir? No tengo la más remota idea. Si alguien sabe explíquemelo por favor. Comí una quesadilla de marlin ahumado, un par de sopes de chorizo de abulón, una pequeña sopa de pescado que venía incluida con cualquier platisho y, por último y por si fuera poco, un pez espada en salsa bechamel con alcaparras. Estaba bueno, caro para lo que era, pero bueno. Definitivamente he comido más muchas veces en mi vida, pero hoy terminé especialmente lleno... Quizá porque fui a desayunar/lonchear a los tacos marco antonio, un gordito re-simpático que se ve más simpático en la caricatura de su letrero. Uno de camarón, uno de machaca de salmón y uno de caguatún (la misma preparación que usaban para la caguama pero con atún, y también la hay de manta). Fueron mis únicas dos comidas del día, no se alarmen, pero sigo indigesto después de tres horas de haber terminado de comer...

Olvidé reseñar algunos vinos que probé el día que fui a Laja... Brevemente: -Bermejo: pfffffff -Mirlo: un merlot que le agrada a muchos, a mi no tanto, la verdad. -Moebius: un nebbiolo muy floral. Está rico. Los nebbiolos de la zona son muy distintos unos de los otros, por lo que vale la pena probar varios como éste, el albarolo, el equinoccio y el de cetto. Sugeriría el balché cero, pero acá cuesta 2400 pesos y me niego a pagarlo por un vino que estoy seguro no lo vale, mucho menos en el D.F. que debe costar mucho más. -Vena Cava (sauvignon blanc): un vino blanco casi sin color pero muy rico y refrescante. Lo hace el dueño de un bed & breakfast llamado Villas del Valle que tiene como 6 cuartos en una lomita enmedio del valle. Está por empezarlo a mover en el D.F. y otras ciudades. Tiene varios tintos también. -Pagano: un grenache que me gustó más que el Casa de Barro que acababa de probar, pero no me encantó... Es difícil elaborar un buen grenache, por lo que quizá nuestra elección de uva para experimentar por primera vez no fue la mejor. De cualquier forma creo que el nuestro quedará bien, ja.

Creo que fueron todos los vinos que probé ese día. No crean que tomé una copa de cada uno. De algunos sí, de otros sólo nos dieron un chorrito para probar...

Mañana en VIENTO: Vinos de Tres Mujeres maridados con platillos de Laja... No puedo esperar.

La fermentación de nuestro vino aún no termina por alguna extraña razón. Lleva varios días en las últimas, pero no quiere terminar... Tendré que cambiar mi boleto una vez más, creo. La tercera es la vencida dicen por ahí... Fecha probable: miércoles 22.

miércoles, 8 de octubre de 2008

¿¿¿Quéééééé???

Apenas uno se da cuenta que le quedan unos cuantos días para volver a la caótica vida citadina y las retomar contacto con los periódicos y las noticias te agobian más... ¡¿El dolar a más de 13 pesos?! Chaaaaleee... Yo mejor me quedo acá sin dinero y sin preocupaciones.

Mientras tanto aprovecho el poco tiempo que me queda por acá. Ayer compré unos callos garra de león (como el callo de hacha, pero cambia la forma de la concha) y creo que hoy los prepararemos a las brasas... Un vinito blanco y el sabor a ahumado/braseado... ya se me antojó.

martes, 7 de octubre de 2008

Ultima semana...

Después de un fin de semana relativamente tranquilo, estos días tendremos que aguardar que el vino termine de asentarse para meterlo en barrica. El olor a huevo ya casi desaparece por completo tras haberlo aireado.

El domingo fuimos al rancho de Julio Candela (quien resultó ser hermano de la esposa del padre de Alex, hermano de IZ) a "ayudar" a pizcar. Llegamos medio tarde, entonces ya sólo nos tocaron como tres hileras de viñedo y con muy poca uva. Este año en todos los viñedos se quemó mucha uva por ahí de junio, por lo que obtuvieron como la mitad de la uva esperada. Nos quedamos ahí a comer y se alargó hasta la noche. Un ranchito ahí en el valle está de lujo, disfrutando de la tranquilidad que se me agotará en una semana... Su vino es bueno, aunque año con año tienen que adaptarse a las cantidades y rendimientos de cada varietal, por lo que este año tuvieron que mezclar el cabernet con el nebbiolo para sacar poco más de media tonelada...

Vinos que reseñar esta vez no hay muchos:

Vino Tinto de Liceaga es un vino genérico joven del que no se puede esperar mucho, aunque resulta agradable. Es una mezcla de merlot con cabernet, destacando el merlot y resultando bastante dulce.

Koljáa de Tres Valles es un Petit Syrah bastante verde aún, habrá que guardarlo unos tres años cuando menos para poder juzgarlo más correctamente. Aún no desprende gran cantidad de aromas y resulta bastante astringente. Raro que alguien en estos rumbos haga un vino con tanta extracción y para una guarda tan larga.

Jalá de Tres Valles es el vino "económico" de la vinícola. Hay un tinto y un blanco, aunque sólo he probado el tinto, una mezcla de cabernet y grenache. Muy rico. Uno esperaría que el cabernet dominara sobre el grenache, pero los aromas a frutas rojas de éste último se expresan muy bien. Joaquín Prieto, el propietario, me lo dejó en 150 pesos en la bodega aunque creo que el precio normal es de 180 y al D.F. debe llegar como en 250 más o menos... Creo que el balance precio-calidad es bastante bueno.

domingo, 5 de octubre de 2008

Laja

Ayer (viernes) fui, finalmente, a comer al Laja. Se trata de uno de los principales restaurantes de esta zona. El concepto es maravilloso al igual que la comida: todo lo que se sirve ahí es cultivado en sus huertos o, en el caso de los animales, criado en los ranchos vecinos. Las preparaciones son muy simples, con el objetivo de disfrutar los sabores de los alimentos mismos y no opacarlos con una mezcla dominante. Es un menú de degustación de 4 u 8 tiempos. Obviamente elegí el de ocho...

Un plato de carnes frías cortesía de la casa (gracias a que iba con el Efra, quien conoce a buena parte de la comunidad gastronómica local) sirvió para abrir el apetito. Un caldo con verduras y "pistou" y una ensalada de lechuguillas y tomates fueron las entradas. Después una ensalada tibia de conejo con higos y un no-recuerdo-qué. Un pescado y un costillar de cordero como platos fuertes y unos sorbetes de Cabernet Sauvignon y Syrah y una tarta de ¿durazno? cerraron con broche de oro. Todo absolutamente delicioso, incluso las ensaladas con un poco de aceite de olivo y pimienta...

El lugar también es bastante sencillo pero fantástico. En el medio del valle, alejado de la civilización. El atardecer nos hizo interrumpir la comida para salir a tomar un par de fotos.

Vinos por copeo de prácticamente cualquier vino que tuvieran en la carta, todos ellos mexicanos. Sirvió para probar un par de vinos que tenía ganas de probar y que aún no tenía la oportunidad.

Por desgracia el precio de tal maravilla no permite ir a diario a comer allá, si no ya hubiera ido por segunda y hasta por tercera vez...

Aplaudo a este gran, gran, grandísimo restaurante. Alimentos más frescos no pueden pedirse y sabores más resaltados dificilmente pueden encontrarse.

viernes, 3 de octubre de 2008

Well I love things that seem impossible

Ya que andamos con eso de los videos aprovecho para dejarles este de The Cat Empire para que aquellos quienes, como mi amigo Thunder, dudan de su calidad se convenzan... (Sí Pato, sé que no sabes apreciar la calidad como quedó en claro con Rodrigo y Gabriela pero, espero, esto te gustará inobjetablemente.)

jueves, 2 de octubre de 2008

Fi'ate que suave...

Para todos aquellos que ya se estaban hartando de leer casi a diario de vino, cervezas o Ensenada, ahí les dejo este video de Manolín y Shilinsky.... Está medio largo, pero vale la pena si se ve completo.