DOMINGOEl domingo llegué más o menos a la misma hora, ya con ciertos rezagos del día anterior. Ahora, por suerte, ya no tuve que perder media hora en la fila de los boletos, por lo que caminé, lo más rápido que pude, hasta las filas de entrada.No sabía si estarían los Piojos. Lo habían anunciado así, en el Reforma aparecían dentro del cartel, pero en internet aparecía Tex-Tex. En el folleto de los horarios que daban al entrar aparecía "13:40 - 14:20 Los Piojos", por lo que fui directo al esenario principal a esperar averiguar quién estaría ahí finalmente... 13:40, salen los texcoqueños... Me agradan, pero los he visto un par de veces antes y... bueno, no son los Piojos.Después estaría Lost Acapulco en ese escenario, pero yo ya había visto el día anterior a Los Straitjackets, mi dosis de surf, por lo que me fui a la cancha de futbol a ver si alcanzaba a ver a los argentinos de Kapanga. Cuando llegué ya estaban comenzando a tocar los de La Habitación Roja, grupo español parecido a Jaraba de Palo y esas cosas. Bastante malos la verdad, pero juntaron buena cantidad de gente.La gente se fue y ese espacio de vació. Así, con unas 20 personas viendo, apareció Gerardo Enciso. Desde Guadalajara lo trajeron a que tocara algunas canciones medio descompuestas... Un par de ellas estaban bien, pero no encajaba con el Vive. Una especie de trova-rock medio ecléctica que pues no jaló ahí. Sin embargo, aquel hombre de quien les hablé antes, Armando Palomas (el del corrido a las mujeres) estaba por ahí ayudando con el sonido... Valió la pena ver al feo ese por ahí... ja.Fui de vuelta al escenario principal. Aún estaba el Gran Silencio tocando. Después de años de tocar sus mismas canciones y de haberlos visto un sinnumero de veces, no me motivaron lo más mínimo... Acabaron de tocar y fui lo más adelante que pude para ver a los recién reencontrados botellos... Botellita de Jerez, un ícono del rock mexicano, creadores de aquella frase "Lo naco es chido" y, sin duda, los más nacos y los más chidos, estaban ahora frente a mis ojos. Grandes, grandes, grandes. Por desgracia no tocaron Luna Misteriosa, pero sí todas las demás.Llegaron Los Lobos, banda chicana que ha participado en soundtracks como los de El Mariachi y conocidos por su versión de La Bamba. Un rock más clásico que, quienes esperaban a ver a Babasónicos (y seguro a Panda, putos (jaja, la violencia enteramente gratuita...)), no supieron apreciar. Unos comenzaban a gritar "fuera, fuera" y otros contraatacábamos gritando "lobos, lobos".Intenté emprender la retirada, pero los cientos que querían ver a los argentinos empujaban para adelante y yo y 5 personas más empujábamos para atrás... Estuve a punto de morir, hasta que una mujer que sí estaba a punto de desmayarse, nos sirvió de estandarte... ja.Después de comerme unos taquitos del Villamelón (por fin la oferta gastronómica ha dejado de limitarse a hamburguesas, hot-dogs y pizzas y los puestos de agua y cerveza ahora abundan) llegué a escuchar las últimas canciones de los Francy Free para esperar a ver el reencuentro de Todos Tus Muertos... Debo admitir que temía un poco. El slam de estos señores debía ser mortal y cumplió. Tanta gente saltaba que, en algún momento, la nube de tierra no dejaba ver el escenario. Quizá no fueron los mejores musicalmente hablando, pero el slam fue bastante... entretenido, digamos.Por fin, los Rolling Stones latinoamericanos llegaron a ese mismo escenario, con muy muy poca gente viéndolos para mi fortuna. Los Ratones Paranoicos tocaron frente a un grupo de argentinos (y argentinas) que no podían creer que hubiera tan poca gente y que ellos estuvieran viéndolos en un concierto casi privado. Después llegó un poco (poco) más de gente, pero fue fantástico verlos tan comodamente. El vocalista se volvió realmente loco en la última canción: sigue girando.Dubitativo fui a ver a la Maldita Vecindad. Pensé en verlos desde lejos, ya para descansar, pero una viborita pasó frente a mi saltando y no pude evitar unirme, por lo que acabé del otro lado y casi hasta adelante, saltando y metiéndome, una vez más, al slam. Esos señores son garantía de cansancio...Finalmente escuché, ahora sí a lo lejos, a parte de lo que era el Colectivo Nortec: Fusible + Bostich. Sólo me quedé a escuchar unas tres canciones, en lo que salía parte de la gente y antes de que saliera el resto... Tocaron una de las pocas canciones electrónicas que me agradan: Tijuana Makes Me Happy.Así emprendí la retirada. Llegué al metro, tras una laaaarga caminata, y estaban cerradas las rejas. Por suerte, 30 segundos después, las abrieron, aunque la multitud que entró abarrotó el andén en ambas direcciones. Así abordé el metro que habría de llevarme de vuelta a casa o, mejor dicho, a mi auto. Ahora sí, más cansado que hacía mucho tiempo, sólo pensaba en llegar a mi cama... Termino, de esa manera, la gran aventura de este año.
Después de leer el post de Lalo, intentando no ponerme cursi y demás, sólo me queda agradecer a quienes estuvieron el sábado en la fiesta y a los itamitas que nos han aguantado a todos por 54 meses. Tras enojos, risas y periodos de indiferencia, finalmente celebro el no tener que volverlos a ver jamás... Jajaja, no, después de todo eso espero que, aunque nuestros caminos sean de lo más diversos, permanezca ahí la telaraña que nos mantiene cerca.
Abrazos y besos para todos y espero verlos antes de irme a Cancún a mediados de julio y a Ensenada a principios de agosto.
Después de dos días de gran intensidad física, más de diez horas al Sol, largas caminatas, slams que casi me dejan sin rodilla, un ojo casi morado por un vaso-de-cartón volador, toneladas de tierra en mis pulmones y demás pormenores, puedo decir que sobreviví a una edición más del Vive Latino. Grandes bandas me permiten decir que esta edición me dejó más que satisfecho.SÁBADO
El sábado llegué poco antes de la 1. Hice una fila de media hora para comprar mi boleto de última hora. Corrí para llegar a ver a Ceci Bastida a la 1:25 en el escenario azul, del ooooootro lado del Foro Sol (las caminatas ahí, para quienes no han asistido nunca, no se caracterizan por ser cortas). Prendió poco a la gente, pues nadie parecía conocerla, hasta que entonó, junto con su teclado de viento característico, un par de canciones de Tijuana No, grupo donde tocaba junto a Julieta Venegas. Dejó un buen sabor de boca, aunque resultó un inicio muy tranquilo.De ahí al escenario principal a ver a Reel Big Fish, grupo de ska gringo. Bastante bien. Sirvió para entrar en calor.Después una grandísima basura llamada Six Million Dollar Weirdo (a quien el guste... lo siento). Salieron disfrazados al escenario cual trasvesti a media Zona Rosa y convocaron a buena cantidad de gente, pero yo aproveché para dar una vuelta por ahí.Correr de regreso a ver a los Wailers, grupo que acompañó siempre a Bob Marley y que ya ha visitado en un par de ocasiones este festival. No deja de maravillar el verlos. Acompañados en la voz por quien creo es Ziggy Marley, hijo del legendario vocalista. Quizá me equivoco, pero el parecido físico y su forma de cantar me dieron esa impresión.Después escuché el surf de Los Straitjackets. Tocaron, como es su costumbre y como lo dice su nombre, elegantemente vestidos y con sus características máscaras de luchadores. Les guste o no el surf, hay que reconocer la admirable forma de tocar la guitarra de estos hombres. Un grupo para ver en vivo, sin duda.Fui al escenario rojo, instalado en el terrerío de una cancha de futbol. Bien el hecho de que hubiera pasto, pero tanta tierra... Tocaba Árbol. Sólo conocía dos o tres canciones suyas (que no tocaron), pero es una de las buenas bandas argentinas que vino esta vez.Regresé a ver a un estelar... el señor Bersuit. Cada que uno lo ve lo admira más.Escuché, a lo lejos, a Santa Sabina. Su reencuentro oficial después de su separación, hace unos años, por el embarazo de Rita. Los años que carga ya esta vocalista no cambian su gran voz.Fui al escenario azul, una vez más, a ver al Haragán y Cía. Grupo venerado del rock urbano, directito de Iztapalapa. No soy gran fan, aunque me gustan algunas canciones, pero fue un movimiento estratégico para adelantarme a quienes llegarían poco después a ese escenario... Los Tres.¿Qué decir de estos señores (que, como algunos sabrán, no son tres sino cuatro)? Uno los ve en el escenario y podría pensar que es uno de esos grupos de ancianos que tocan en el bar de Sanborns; pero, cuando comienzan a tocar es otra historia. Otro ambiente se apodera del lugar. Tocaron casi todos sus "hits" hasta llegar a una gran sorpresa... su versión del "Jefe de Jefes" de los Tigres del Norte. Nadie lo esperaba. Fue entonces cuando los cabrones se fueron... Y digo los cabrones porque parecían haber dejado algo pendiente cuando, ya que todos caminábamos al otro lado casi frustrados, regresaron a entonar "Déjate Caer". Fue, sin duda, quien se llevó la tarde...Después corrí, ya de salida, a ver a Los Auténticos Decadentes. Los he visto muchas veces antes, pero llevaba puesta una playera suya y no podía irme sin verlos... Además, el baile y el slam van asegurados.Muerto, exhausto, llegué al metro. Ni ahí pude descansar pues, obviamente, iba a reventar. Llegué a las 12:30 a.m. a mi casa. Descansar unas horas para prepararse para el día siguiente...(continuará)
jueves, 22 de mayo de 2008
Hoy recibí, finalmente, información del curso de Elaboración de Vinos. Resulta haber dos niveles: uno para principiantes y otro avanzado. No sé si sean simultaneos, lo cual provocaría que sólo pudiera tomar el de principiantes. Si éste último es primero y el avanzado es al terminar el mismo, entonces tomaría los dos. El costo es mucho menor al esperado, lo que vuelve mi partida casi inminente. Me perderán al menos por dos meses y medio, pues primero ire a las paradisíacas playas de Cancún con mis familiares y, al regreso, partiré con la única compañía de mi auto rumbo a la península del noroeste. Si consigo información sobre el diplomado de la UABC (que no contesta en ninguna de sus direcciones de e-mail que he conseguido) podrían perderme, incluso, por un año.He estado leyendo ayer y hoy un libro que recibí, apenas el día de ayer, por correo. Su nombre: Wine Science. From Vine to Glass. Es tan sólo introductorio (ningún libro puede abarcar todo el tema), pero cada vez me convenzo más del arte que es elaborar un buen vino. Uno debe comenzar desde analizar la tierra, el clima, el microclima, los vientos, elegir el tipo de uva que mejor se adapte a ese suelo y ese clima (al terroir, como prefieren algunos), tratar bien a la planta en un principio pero mal posteriormente (esto con el fin que primero se desarrolle pero luego dedique todos sus nutrientes a reproducirse sexualmente, es decir a dar frutos), saber calcular a la perfección el momento en que la fruta está madura tanto en cuestión de azúcares como en otro tipo de sustancias que le brindan cuerpo y complejidad (podemos decir que madura paralelamente en dos tiempos y, casi nunca, concluyen simultaneamente)... y después viene toda la elaboración del vino que debe ser todo otro pedo...Conclusión: ¿qué he estado haciendo yo aquí todo este tiempo?Nota: Claro que el amor por las cifras y por Steira nada me lo quita, no inventen... jaja.
Las bases de datos que recibí del Seguro Popular de Salud resultaron ser caóticas. Algunas son tan grandes que no caben en Excel, por lo que se debe usar otro programa de manejo de bases de datos que no permite modificar las bases... Otras vienen en formato de texto, pero tampoco pueden ser exportadas a Excel por la misma razón: el tamaño. Me enviaron la lista de afiliados individual y por vivienda, tuve que realizar una nueva petición solicitando el resumen del número de afiliados por municipio... Tanta información resulta problemática.
Ya conseguí un teléfono en Ensenada para reservar mi lugar para el curso de elaboración de vinos de un mes. Mañana hablaré para investigar todos los detalles de tiempos y costos. Estoy pensando en qué chamba podría conseguir por allá para financiar parte de mi estancia y, quizá, poder quedarme al diplomado de un año... ¿Ideas? Sólo pienso en las típicas: mesero, barman, traducciones, algún periódico chaqueto de aquella diminuta ciudad...